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DISILLUSION
Vurtox - Vocals and Guitars
Rajk Barthel - Guitars
Jens Maluschka - Drums
Hard
facts:
A comienzos de 2001, nueva vida surgía de las
cenizas de DISILLUSION, banda que se encontraba inactiva
desde 1998. Su vocalista, guitarrista y bajista de estudio
Vurtox reunía a los músicos Jens Maluschka
(batería) y Rajk Barthel (guitarra) alrededor
suyo. Así nacía una nueva banda que crearía
una mezcla absolutamente propia de death, thrash, black
y prog metal, y que ya al año después
era considerada una de las más interesantes bandas
nuevas en el movimiento metálico subterráneo
de Alemania.
El
mismo año 2001 la banda publicaba el demo de
cuatro canciones “Three Neuron Kings”, causando
expectación en todo el país. Así,
la banda era elegida mejor grupo nuevo del mes en la
revista Metal Heart, a la vez que ganaba el concurso
de bandas nuevas “Support the Underground”
de la revista Legacy.
En
Agosto de 2002 la banda lanzaba el MCD “The Porter”
a través de Voice Of Life Records, el que le
reportaría interés a nivel internacional.
En Mayo de 2003 DISILLUSION firmaban un contrato con
Metal Blade Records.
Un
nuevo capítulo comenzaba en la historia de la
banda…
Soft facts: Alone I Stand In Fires - The Spirit Of Splendor
Liderada
por Vurtox, la banda precisó de más de
un año y medio para la creación, y ocho
meses para la grabación de lo que se asemeja
a un complejo mundo virtual. Dentro de éste se
desarrolla una cautivante historia llena de pasión
y drama, en escenarios salvajes, bizarros y románticos,
dando lugar a sentimientos magnos, destinos inexorables,
triunfos y tragedias.
“Back
To Times Of Splendor” es el primer álbum
de larga duración de DISILLUSION, y es también
la banda sonora de esta historia.
No
hace falta explicarle la historia al oyente –
ella se explica sola al escuchar el álbum: Es
como tener un cine dentro de la propia cabeza, en pantalla
ancha y cinemascope. Los temas están repletos
de cambios, pero nunca cortes. La música es como
un río que fluye a través de paisajes
pintorescos. A veces avanza violentamente a través
de abismos imponentes, a veces se estrella con rocas
gigantescas, a veces fluye majestuosamente a través
de épicos valles de un verde intenso.
La
base del todo es el altamente técnico trabajo
de guitarra, por el cual DISILLUSION ya son reconocidos.
A esto se une una voz sorprendentemente variada, que
abarca desde gritos entrecortados, pasando por gruñidos
y voces claras y elegíacas que bordean en el
pop en su más positiva ascepción, hasta
sofisticados coros polifónicos.
Todo
esto se une en unos arreglos atrevidos, los cuales integran
una variedad de sonidos generados por ordenador. Destacan
especialmente las cuerdas – como el sublime violín
en el tema central, que en su complejidad representa
el monolito central de esta verdadera montaña
de sonido. Son 14 minutos y 38 segundos que en la percepción
subjetiva se reducen a una fracción del tiempo
debido a su densidad. ¡No sólo el sonido
ha sido compactado, sino también el tiempo!
Por
todas partes aparecen melodías en extremo pegadizas
– melodías que podrían tapar las
listas de éxitos por semanas. Pero DISILLUSION
se han sabido resistir a la tentación de malgastar
estos relámpagos de brillantez en repeticiones
excesivas. De esta forma, las melodías aparecen
mucho más puras y no se desgastan ni un poco.
La
producción de este álbum fue un proceso
duro y desgastador. La banda contínuamente llegaba
a sus límites y los sobrepasaba. Se requería
tiempo para la espontaneidad, pero también para
perfeccionar hasta el detalle más ínfimo.
De esta forma, DISILLUSION tuvieron que postergar cuatro
veces la fecha de lanzamiento del álbum, lo que
en un debut no es para nada habitual. Pero, tras escuchar
los primeros resultados, queda claro que la espera valió
la pena.
Ahora
el resultado está frente a nosotros, y justifica
plenamente las noches en vela, las dudas y la desesperación.
Estaban
solos dentro del fuego. Y del fuego surgió un
diamante:
¡Adelante,
hacia días de esplendor!
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